Hay diversas maneras de mejorar el aislamiento térmico de las ventanas, empezando por la elección del material. Si estás pensando en renovar tus ventanas te aconsejamos elegir las ventanas de PVC, porque serán con las que vas a conseguir un mayor aislamiento, tanto térmico como acústico. Aunque las ventanas de aluminio también se presentan como una de las mejores opciones para el aislamiento térmico y acústico, presentando múltiples e interesantes ventajas para tu vivienda.

Recomendaciones

Para conseguir un buen aislamiento de tus ventanas es importante revisar y apostar por distintos elementos:

  • Lo más recomendable es revisar los cristales, los perfiles y el tambor de la persiana para saber si nuestras ventanas están proporcionando a la vivienda el máximo aislamiento o si, por el contrario, están haciendo que se cuele el frío y el calor del exterior en nuestras casas
  • Para un mayor aislamientotérmico y acústico, una opción es instalar persianas, que te permitan conseguir una barrera añadida a tus cerramientos.
  • Optar por cortinas térmicas que estén fabricadas con el grosor y las medidas necesarias, para tapar toda la ventana y actuar como una barrera más contra el frío y el calor.
  • Comprobar si existen grietas en el marco, que pueden provocar pérdidas de calor o frío del interior de la vivienda.
  • El cristal es muy importante también y es recomendable optar por cristales dobles o triples que sean aislantes, para obtener la calidez que necesitas.

Pero si quieres conseguir una solución integral y definitiva, lo mejor es instalar unas ventanas de aluminio o de PVC, ya que son las que van a proporcionarte un aislamiento real de tus ventanas y un aumento de la eficiencia energética, además de reducir o eliminar la contaminación acústica. Tanto el aluminio como el PVC van a convertirse en los mejores aliados para tus ventanas, ya que son materiales no porosos, muy resistentes, seguros, duraderos, funcionales, fáciles de mantener, presentan muchos tipos de acabado y, lo que es más importante, optimizan el uso de la energía y eso se traduce en un gran ahorro económico.

Son ventanas que consiguen mantener la temperatura ambiente y no dejan que se cuele el aire frío o caliente del exterior, si no es porque decidimos abrir la ventana, de modo que no se generan cambios bruscos de temperatura, ni tampoco condensación o humedades, por lo que se presentan como una de las opciones más aislantes, seguras e higiénicas para cualquier tipo de vivienda.

Apertura

Además del aislamiento de ventanas es recomendable optar por ventanas practicables, para sacar el mayor partido a estos cerramientos, ya que te permitirán ventilar tu hogar con la máxima facilidad y seguridad siempre que quieras, sin necesidad de abrir toda la ventana y evitando que entre demasiado aire, polución o suciedad. Este tipo de ventanas van a aumentar el confort térmico de tu casa, creando una solución muy funcional en el día a día que te permitirá ventilar cada estancia fácilmente y conseguir el mayor aislamiento posible, siempre que lo necesites.